Karla Yasmín Montoya Hernández (17), es hija de un socio de la APROSACAO y facilitador de la ECA “Visión al Futuro”, en la zona de Cuyamel. Karla forma parte del primer grupo de egresados de la Escuela de Liderazgo Integral, financiada por la Unión Europea (UE), a través del proyecto “Fortaleciendo la Cadena de Valor de Cacao de Calidad en el departamento de Olancho, Honduras”.  

Ella vive con su familia en la comunidad de la Florida, Cuyamel, Catacamas. Dice que su comunidad “es dificil para vivir, existe mucha pobreza, se nos dificulta la comunicación debido a que no hay señal telefónica”. La joven explica como la falta de educación y empleo quitan oportunidades para los más jóvenes en su pueblo, el cual tiene sólo escuela primaria: “el colegio lo cerraron porque los jóvenes se ocupan en otras cosas como andar en calles, drogados y bebiendo”, opina.

Karla contó sobre los inicios en el rubro del cacao. “Yo me involucré por mi padre. Él inicio como productor y siempre nos ha platicado sobre la APROSACAO. Luego lo eligen como facilitador de ECA. A veces ando con él, atendiendo a los productores en sus fincas de cacao. Me me gusta mucho el rubro del cacao. Fue en la ECA donde recibimos una convocatoria del proyecto para ser parte de la Escuela de Liderazgo Integral y decidí inscribirme en el proceso.”

En cuanto a los impactos que han generado las actividades de la Escuela de Liderazgo Integral, la joven expresó que le ayudó a desarrollar habilidades sociales: “yo era timida, no hablaba mucho, me daba pena pasar al frente y hasta platicar con otras personas, pero gracias a este proyecto ahora puedo conversar más con otras personas, siempre tengo nervios pero ya no es tanto, he aprendido a controlarlos, estoy conociendo nuevos amigos y amigas y esto me terminó de motivar para asociarme a la APROSACAO y sembrar mi propia parcela de cacao”, comentó la joven.

Finalmente, Karla compartió que su principal expectativa como socia y como parte de la Escuela de Liderazgo, es llegar a ser “una buena productora que demuestre el trabajo que debemos hacer en nuestra parcela de cacao (…) Mi sueño es que mi parcela también sirva de ejemplo a otros productores y poder enseñarles que deben cuidar sus parcelas con responsabilidad.”

“Quiero agradecer a la APROSACAO por darnos la oportunidad, pues por medio del proyecto pudimos plantar nuestra propia parcela de cacao y la Unión Europea por ese apoyo en asistencia técnica, capacitaciones, materiales y equipo que nos permite salir adelante, porque cuando nuestro cacao ya produce, generamos dinero y nos ayudamos como familia. Asimismo, agradezco al proceso de la Escuela de Liderazgo Integral, por enseñarnos valores, nuestra integración a la familia, comunidad y a la organización. Le doy gracias a todos los que aportan de una u otra manera a mi persona y me han permitido crecer.”

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